Hay recetas que se convierten en parte de la rutina porque son sencillas, rápidas y siempre saben bien. La crema de calabacín es una de esas preparaciones que no fallan: ligera, suave y con ese toque casero que nos recuerda a las cenas en familia, cuando buscamos algo caliente y reconfortante después de un día largo. Es el tipo de plato que no necesita muchos ingredientes ni complicaciones, pero que logra reunir a todos en la mesa con una sonrisa.
En mi casa, la preparo sobre todo en las noches frescas. Con unos calabacines, un poco de caldo y un toque de cariño, se transforma en una crema que combina nutrición y sabor en cada cucharada.
Ingredientes
- 3 calabacines medianos
- 1 papa pequeña (opcional, para dar más cremosidad)
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 500 ml de caldo de verduras
- Sal y pimienta al gusto
- Un chorrito de leche o crema ligera (opcional)
Preparación paso a paso
- Preparar las verduras. Lava bien los calabacines y córtalos en rodajas. Pela la cebolla, la papa y el ajo, y trocéalos en pedazos medianos. No importa si no son perfectos: al final todo se triturará.
- Sofreír la base. En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríelos hasta que estén dorados y empiecen a soltar su aroma. Este paso dará un sabor más profundo a la crema.
- Cocinar con el calabacín. Agrega las rodajas de calabacín y la papa troceada. Mezcla bien con el sofrito y deja que se impregnen de su sabor durante unos minutos.
- Añadir el líquido. Vierte el caldo de verduras en la olla, ajusta con sal y pimienta, y deja cocinar a fuego medio durante unos 20 minutos, hasta que todo esté tierno.
- Triturar la mezcla. Retira la olla del fuego y tritura el contenido con una batidora de mano o en una licuadora. Hazlo hasta conseguir una textura suave y cremosa.
- Dar el toque final. Prueba y corrige de sal y pimienta. Si lo prefieres más cremoso, añade un chorrito de leche o crema ligera justo antes de servir.
Consejos y variaciones
- Si quieres una versión vegana, omite la leche o la crema y utiliza solo caldo de verduras.
- Para un sabor más especial, puedes añadir una pizca de nuez moscada o un toque de curry durante la cocción.
- Al momento de servir, decora con semillas de calabaza tostadas o un chorrito extra de aceite de oliva virgen.
- Si preparas más cantidad, guárdala en la nevera hasta tres días o congélala en porciones individuales para tenerla lista en cualquier momento.
Información rápida
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Porciones: 4
- Calorías aproximadas: 120 kcal por porción
FAQ
¿Es necesario usar papa?
No, la papa solo se utiliza para espesar y dar más cuerpo a la crema. Puedes prescindir de ella si buscas una versión más ligera.
¿Qué tipo de calabacín es mejor usar?
Cualquier variedad sirve, pero los verdes medianos son los más comunes y fáciles de encontrar.
¿Puedo congelar la crema?
Sí, se congela muy bien. Solo recuerda recalentarla lentamente y mezclarla bien para recuperar la textura cremosa.
Conclusión
La crema de calabacín ligera es de esas recetas que uno prepara sin pensar demasiado, porque sabe que siempre funciona. Es simple, económica y muy nutritiva, perfecta para esos momentos en los que queremos algo casero que reconforte. Al servirla, no solo llevas un plato saludable a la mesa, sino también un pedacito de tradición familiar que nunca pasa de moda.
Laura Martínez é uma estudante de nutrição apaixonada por culinária caseira. Ela compartilha receitas fáceis e saudáveis, pensadas para o dia a dia.
