Puré de Coliflor con Ajo y Oliva

En casa, siempre hay esas recetas que se vuelven parte de la rutina porque son fáciles, rápidas y agradan a todos. La crema de calabacín es uno de esos platos que suelo preparar cuando quiero algo ligero pero reconfortante, ya sea para una cena tranquila entre semana o como entrada en una comida especial. Me recuerda a esos días en los que, con pocos ingredientes, mi abuela lograba poner en la mesa algo cálido y delicioso que nos hacía sentir cuidados.

El calabacín, con su suavidad y sabor delicado, se convierte en el protagonista de esta crema que no solo es saludable, sino también versátil. Lo mejor es que puedes adaptarla fácilmente a tu gusto o a lo que tengas a mano en la cocina.

Ingredientes

  • 3 calabacines medianos
  • 1 papa pequeña (opcional, para dar más cremosidad)
  • 1 cebolla mediana
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 500 ml de caldo de verduras
  • Sal y pimienta al gusto
  • Un chorrito de leche o crema ligera (opcional)

Preparación paso a paso

  1. Preparar las verduras. Lava bien los calabacines y córtalos en rodajas. Pela la cebolla, la papa y el ajo, y trocéalos en pedazos medianos. No hace falta que queden perfectos, ya que después vamos a triturarlo todo.
  2. Hacer el sofrito. En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríelos hasta que estén dorados y desprendan ese aroma que abre el apetito.
  3. Cocinar las verduras. Incorpora los calabacines y la papa a la olla. Remueve un par de minutos para que se impregnen del sabor del sofrito y, a continuación, vierte el caldo de verduras.
  4. Dejar cocer. Cocina a fuego medio durante unos 20 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Puedes comprobarlo pinchando la papa con un tenedor: si entra fácilmente, está lista.
  5. Triturar. Retira la olla del fuego y, con una batidora de mano, tritura todo hasta lograr una crema suave y homogénea. Si prefieres una textura más espesa, añade menos caldo; si te gusta más ligera, ajusta con un poco más de líquido.
  6. Darle el toque final. Rectifica de sal y pimienta. Si lo deseas, añade un chorrito de leche o crema ligera para darle un extra de suavidad.

Consejos y variaciones

  • Para una versión vegana, utiliza solo caldo de verduras y no añadas leche ni crema.
  • Si quieres un sabor más aromático, prueba a añadir una pizca de nuez moscada o una cucharadita de curry.
  • Para decorar, unas semillas de calabaza tostadas o un chorrito de aceite de oliva virgen extra quedan perfectos.
  • Si preparas más cantidad, puedes guardarla en la nevera hasta 3 días o incluso congelarla en porciones individuales.

Información rápida

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Porciones: 4
  • Calorías aproximadas: 120 kcal por porción

FAQ

¿Se puede hacer sin papa?
Sí, la papa solo se utiliza para darle más cuerpo a la crema. Si prefieres una versión más ligera, simplemente omítela.

¿Qué tipo de calabacín es mejor usar?
Cualquier variedad funciona, aunque los calabacines verdes medianos son los más comunes y fáciles de encontrar.

¿Se puede congelar la crema?
Claro, solo espera a que se enfríe, guárdala en recipientes herméticos y congélala. Al recalentar, revuelve bien para recuperar la textura cremosa.

Conclusión

La crema de calabacín ligera es de esas recetas que nunca fallan: sencilla, rápida y deliciosa. Es perfecta para esos días en que quieres cuidarte sin renunciar al sabor, y siempre deja en la mesa la sensación de un plato casero hecho con cariño. Al prepararla, no solo disfrutas de una comida saludable, sino que también compartes un momento de calidez que, como toda buena receta familiar, se convierte en parte de la memoria de quienes la prueban.

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