Pan de avena y semillas: receta casera, saludable y llena de fibra

Introducción

En muchas casas, el pan casero guarda recuerdos de infancia, de tardes en la cocina amasando junto a la familia o de ese aroma inconfundible que llena el hogar mientras se hornea. Preparar pan es más que una receta: es un ritual que transmite calma y bienestar.

Este pan de avena y semillas es ideal para quienes buscan un alimento nutritivo y lleno de energía, perfecto para desayunos, meriendas o como acompañamiento en las comidas. La avena aporta suavidad y fibra, mientras que las semillas ofrecen textura y un toque crujiente que lo hace único. Lo mejor es que, al hacerlo en casa, controlas los ingredientes y te aseguras de disfrutar un pan sano, sin aditivos ni conservantes.

Beneficios del pan de avena y semillas

  • Fuente de fibra, que favorece la digestión y aporta saciedad.
  • Rico en proteínas vegetales gracias a las semillas.
  • Brinda energía sostenida por los carbohidratos complejos de la avena.
  • Versátil: combina tanto con sabores dulces como salados.

Ingredientes

  • 2 tazas de harina integral
  • 1 taza de harina de avena (avena molida)
  • 1 taza de agua tibia
  • 2 cucharadas de miel o sirope natural
  • 1 sobre de levadura seca (7 g)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • ½ taza de semillas variadas (chía, girasol, lino, sésamo)
  • 1 cucharadita de sal

Cómo preparar pan de avena y semillas

1. Activar la levadura

En un recipiente pequeño, mezcla el agua tibia con la miel y la levadura. Deja reposar unos 10 minutos, hasta que aparezca espuma en la superficie. Este paso asegura que la levadura esté activa y lista para hacer crecer la masa.

2. Preparar la masa

En un bol grande, coloca la harina integral, la harina de avena y la sal. Añade la mezcla de levadura junto con el aceite de oliva. Mezcla primero con una cuchara de madera y luego amasa con las manos hasta obtener una masa suave y ligeramente elástica.

3. Incorporar las semillas

Agrega la mitad de las semillas a la masa y sigue amasando durante unos minutos para distribuirlas de manera uniforme.

4. Reposar la masa

Cubre el bol con un paño limpio y deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que la masa duplique su tamaño. Este paso es clave para obtener un pan esponjoso.

5. Formar y hornear

Coloca la masa en un molde de pan previamente engrasado. Espolvorea por encima el resto de las semillas para darle un aspecto más atractivo y un extra de sabor. Hornea en el horno precalentado a 180 °C durante 35-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada.

6. Enfriar antes de cortar

Una vez horneado, retira el pan del molde y colócalo sobre una rejilla. Déjalo enfriar completamente antes de cortarlo para que mantenga su textura y no se desmorone.

Consejos caseros

  • Si quieres un pan más crocante, añade un puñado de frutos secos picados a la masa.
  • Para lograr una miga más esponjosa, mezcla mitad harina integral y mitad harina común.
  • Conserva el pan en una bolsa de tela o un recipiente hermético para mantener su frescura por más tiempo.
  • Puedes tostarlo al día siguiente para resaltar aún más el sabor de las semillas.

Información rápida

  • Tiempo de preparación: 2 horas (incluye reposo de la masa)
  • Porciones: 12 rebanadas
  • Calorías aproximadas: 150 kcal por rebanada

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar levadura fresca en lugar de seca?
Sí, puedes sustituir el sobre de levadura seca por 20 g de levadura fresca. Solo recuerda disolverla en el agua tibia con la miel antes de añadirla a la masa.

¿Qué semillas son mejores para esta receta?
Las más comunes son lino, sésamo, girasol y chía, pero puedes usar las que tengas en casa. Incluso se pueden combinar con semillas de calabaza para un toque más crujiente.

¿Se puede congelar el pan?
Sí, corta el pan en rebanadas y guárdalo en bolsas herméticas en el congelador. Así podrás sacar solo las porciones que necesites y calentarlas en tostadora u horno.

Conclusión

El pan de avena y semillas es una receta que reúne lo mejor de la tradición casera con la nutrición moderna. Prepararlo en casa no solo te conecta con el placer de amasar y hornear, sino que también te permite disfrutar de un alimento saludable, lleno de fibra y sabor. Es uno de esos panes que siempre gustan en la familia, ya sea acompañado de miel en el desayuno, con queso fresco en la merienda o como base de un sándwich casero.

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